El juego de la oca sistémica y la supervisión de equipos.
La oca clásica data del siglo XVII y es un juego que está cargada de simbolismo, en su represtación sugiere al jugador un recorrido y la resolución de dificultades para evitar problemas, la mayoría de las interpretaciones definen al juego como un recorrido iniciático en un laberinto lleno de representaciones míticas clásicas.
Recuerda al mito de Teseo y su aventura en el laberinto, a saber: HERCULES captura al toro en Creta y lo libera en la llanura de Maratón, donde causa estragos. Mata a Androgeo hijo de Minos. Su padre exige que los atenienses le paguen con 14 jóvenes como tributo para entregárselos al Minotauro. Teseo, deseoso de liberar a Atenas del tributo anual, mató primero al toro, luego se introdujo en el laberinto, mato al monstruo y consiguió salir.
En el juego, la oca remplaza al Minotauro.
La variante sistémica se crea en un grupo de supervisión clínica, es una versión simplificada, únicamente hay 12 casillas, 10 están vacías y únicamente se definen el principio y el final. No hay dados sino cartas con atribuciones simbólicas. Representan los siete símbolos clásicos de la oca: la muerte, la posada, el laberinto, la oca, el pozo, la cárcel, el puente.
En la oca clásica el objeto es ganar, en la oca sistémica el objetivo, la finalidad es descubrir, la clarificación.
Aplicada a los equipos de trabajo se ajusta plenamente por introducir al equipo en un nivel de comunicación diferente sobre si mismo, descubriendo lo que el trabajo de todos los días, la tarea, no permite hacer emergente.
